Muere Larra, muere
La muerte de Mariano José de Larra (en febrero de 1837) ha generado interés en los minuciosos estudios sobre su vida y su obra. Hubo quienes han llegado a convertirla en ficción, y hoy en ellos nos fijamos. A continuación, palabras extraídas de Románticos y Bohemios de Juan López Núñez; fragmento de un cuento sobre el final de un escritor de 28 años.
...SEGUIR LEYENDO...Cae la tarde plomiza y negra cuando el criado le dice que acaban de llegar dos señora: son Dolores y una amiga que la acompaña. Dolores pasa al despacho de Larra. Su amiga queda en la habitación contigua. Desde allí les oye hablar. Suplica el hombre. Niega la mujer, que va a romper con él, a que le devuelva todas sus cartas y a que la deje tranquila. Insiste el amante en sus ruegos, y la amada en sus negativas, diciéndole que la olvide y que sea feliz: ¡feliz!...
Llora el poeta, y la mujer, deseosa de poner fin a aquella triste entrevista, la da por terminada con una sola palabra: "¡Adios!", le dice. "¿Adios?", gime el poeta. "¡Adios!", repite la mujer con toda la sequedad de su corazón. Y le da la mano. Larra la mira fijamente. Comprende que aquella mujer no le quiere, que no le ha querido nunca. Haciéndose fuerte, llama al criado, le dice que acompañe a aquellas señoras, que se apresuran a salir como si huyesen. Pero no han llegado todavía al portal cuando se oye un ruido seco, como si hubiese caído algún mueble.



