Billy Wilder, el film noir de los años sesenta
Seguramente, muchos se verán relativamente sorprendidos si decimos que la película de Billy Wilder Piso de soltero (The Apartment) está ligada a un movimiento previo dentro del cine norteamericano: el film noir. Especialmente, teniendo en cuenta que los listados que proponen las enciclopedias, ciertos críticos y los distribuidores de VHS y DVD, la incluyen dentro del grupo de las comedias románticas (quizás, uno de los géneros más distantes del film noir). De todas maneras, insistiremos en la relación, basándonos en la premisa que propone una reflexión de Tim Dirk: “film noir no es un género, sino el clima, estilo o tono de un film” (“film noir is not a genre, but rather the mood, style or tone of a film”).
Por lo tanto, podríamos comenzar planteándonos si The Apartment, en tanto comedia romántica, expresa la idea o la sensación de un mundo de alegría, esperanzas o ilusiones. No. La película, en cambio, pareciera mostrar “un mundo que es casi universalmente corrupto y moralmente caótico” (“a world that was almost universally corrupt and morally chaotic”), característica que Leonard Quart y Albert Auster, en American film and society since 1945, adjudican al film noir. Prácticamente todo los personajes de The Apartment son exhibidos como corruptos o moralmente ambiguos: los ejecutivos casados tienen amoríos, Baxter (J. Lemmon) soporta esos affaires con tal de conseguir un ascenso, y Fran (S. Mc Laine) se acuesta con uno de los ejecutivos casados. El resto de los empleados de la compañía son presentados de manera similar duante la escena de la fiesta: por unos momentos, el exceso de alcohol, la música, las mujeres bailando sobre los escritorios, las parejas excitadas, transforman a la oficina en una especie de saloon o cabaret.
Simultáneamente, es posible observar en la película esa atmósfera de paranoia, típica del film noir. A Baxter lo aterra la posibilidad de ser despedido (tanto de la compañía como del apartamento), a los ejecutivos los preocupa que sus esposas se enteren de sus amoríos, y Fran teme ser abandonada por su amante.
La tercera temática y el tercer clima que conecta a The apartment con el film noir es la alienación. En una ciudad superpoblada, Baxter, Fran, todos parecen solitarios, alienados. Para ello, Wilder incluye imágenes en las que Baxter es visto terriblemente pequeño e imperceptible, como cuando es rodeado por grandes multitudes o por inmensas escenografías; imágenes en donde él y el resto de las personas parecen autómatas de algún tipo de sistema, como en la larga oficina de techo bajo ocupada por cientos de escritorios; e imágenes en donde se ve a un Baxter solitario, tanto en la sala de su apartamento como en la oscura ciudad.
Además, no deberíamos olvidarnos de indicar que el estilo de este largometraje contiene gran cantidad de elementos del film noir: tonos blanco y negro, una voz que narra, una iluminación ténue, exclusivamente escenas nocturnas o interiores, rostros ensombrecidos, bares llenos de humo, postes de luz, el asfalto mojado, varios espejos, y profunidad de foco, entre otras cosas.
Por lo tanto, podríamos comenzar planteándonos si The Apartment, en tanto comedia romántica, expresa la idea o la sensación de un mundo de alegría, esperanzas o ilusiones. No. La película, en cambio, pareciera mostrar “un mundo que es casi universalmente corrupto y moralmente caótico” (“a world that was almost universally corrupt and morally chaotic”), característica que Leonard Quart y Albert Auster, en American film and society since 1945, adjudican al film noir. Prácticamente todo los personajes de The Apartment son exhibidos como corruptos o moralmente ambiguos: los ejecutivos casados tienen amoríos, Baxter (J. Lemmon) soporta esos affaires con tal de conseguir un ascenso, y Fran (S. Mc Laine) se acuesta con uno de los ejecutivos casados. El resto de los empleados de la compañía son presentados de manera similar duante la escena de la fiesta: por unos momentos, el exceso de alcohol, la música, las mujeres bailando sobre los escritorios, las parejas excitadas, transforman a la oficina en una especie de saloon o cabaret.
Simultáneamente, es posible observar en la película esa atmósfera de paranoia, típica del film noir. A Baxter lo aterra la posibilidad de ser despedido (tanto de la compañía como del apartamento), a los ejecutivos los preocupa que sus esposas se enteren de sus amoríos, y Fran teme ser abandonada por su amante.
La tercera temática y el tercer clima que conecta a The apartment con el film noir es la alienación. En una ciudad superpoblada, Baxter, Fran, todos parecen solitarios, alienados. Para ello, Wilder incluye imágenes en las que Baxter es visto terriblemente pequeño e imperceptible, como cuando es rodeado por grandes multitudes o por inmensas escenografías; imágenes en donde él y el resto de las personas parecen autómatas de algún tipo de sistema, como en la larga oficina de techo bajo ocupada por cientos de escritorios; e imágenes en donde se ve a un Baxter solitario, tanto en la sala de su apartamento como en la oscura ciudad.
Además, no deberíamos olvidarnos de indicar que el estilo de este largometraje contiene gran cantidad de elementos del film noir: tonos blanco y negro, una voz que narra, una iluminación ténue, exclusivamente escenas nocturnas o interiores, rostros ensombrecidos, bares llenos de humo, postes de luz, el asfalto mojado, varios espejos, y profunidad de foco, entre otras cosas.
Por tanto, es posible decir que el film noir pudo sobrevivir hasta la década del sesenta, y quizás más, dado que comenzó a ser sólo un conjunto de códigos formales y narrativos, y empezó a moverse a través y alrededor de todo tipo de géneros y temáticas.
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