Salvo que hayamos sidos seducidos por un positivismo rayano en lo naif, el pensamiento siempre pareciera tener como resultado final la amargura. A lo largo de la historia del pensamiento humano los filósofos han tratado de responder todas las preguntas posibles. Pero nada han dicho sobre la felicidad o la alegría. O al menos nos han sugerido que la alegría está en la aceptación de una vida escasa en felicidad. Con igual amargura tambien han pensado y hablado sobre el amor. Roland Barthes, en su "Fragmentos de un discurso amoroso" se ha permitido cierta ironía en la redefinición de algunas palabras. Y como ya sabemos, la ironía no es otra cosa que amargura disfrazada de alegría.
"Espera. Tumulto de angustia suscitado por la espera del ser amado, sometida a la posibilidad de pequeños retrasos (citas, llamados telefónicos, cartas, atenciones recíprocas)."
"Faltas. En tal o cual ocasión ínfima de la vida cotidiana el sujeto cree haber faltado al ser amado y experimenta un sentimiento de culpabilidad."
"Fastidioso. Sentimientos de celos tenue que se apodera del sujeto amoroso cuando ve el interés del ser amado captado y desviado por personas, objetos u ocupaciones que actúan a sus ojos como otros tantos rivales secundarios."
"Imagen. En el campo amoroso, las más vivas heridas provienen más de lo que se ve que de lo que se sabe."
"Magia. Consultas mágicas, pequeños ritos secretos y acciones votivas no están ausentes de la vida del sujeto amoroso, sea cual fuere la cultura a la que pertenezca."
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30.12.04
Definiciones
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28.12.04
El origen de la filosofía según Unamuno
"La filosofía responde a la necesidad de formarnos una concepción unitaria y total del mundo y de la vida, y como consecuencia de esta concepción, un sentimiento que engendre una actitud íntima y hasta una acción. Pero resulta que ese sentimiento, en vez de ser consecuencia de aquella concepción, es causa de ella. Nuestra filosofía, esto es, nuestro modo de comprender o de no comprender el mundo y la vida, brota de nuestro sentimiento respecto a la vida misma. Y ésta, como todo lo afectivo, tiene raíces subconscientes, inconscientes tal vez. No suelen ser nuestras ideas las que nos hacen optimistas o pesimistas, sino que es nuestro optimismo o nuestro pesimismo, de origen fisiológico o patológico quizás, tanto el uno como el otro, el que hace nuestras ideas. "
"Del Sentimiento Trágico de la Vida", Miguel de Unamuno
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Territorios: Filosofía
El poema "12" de Oliverio Girondo
Se miran , se presienten , se desean,
se acarician, se besan , se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan,
se mastican, se gustan, se babean,
se confunden, se acoplan, se disgregan,
se aletargan, fallecen, se reintegran,
se distienden, se enancan, se menean,
se retuercen, se estiran, se caldean,
se estrangulan, aprietan, se estremecen,
se tantean, se juntan, desfallecen,
se se repelen, se enervan, se apetecen,
se acometen, se enalzan, se entrechocan,
se agazapan, se apresan, se dislocan,
se perforan, se incrustan, se acribillan,
se remachan, se injertan, se atornillan,
se desmayan, reviven, resplandecen,
se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
se derriten, se sueldan, se calcinan,
se desgarran, se muerden, se asesinan,
resucitan, se buscan, se refriegan,
se rehúyen, se evaden y se entragan.
Oliverio Girondo
(Espantapájaros-1930)
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Territorios: Literatura, Poesía
Sobre el destino del posmodernismo
Los dos párrafos finales del artículo La vida en el mundo posmoderno de Todd Gitlin no parecen condenar ni redimir a la cultura posmoderna. Pero la ponen en duda junto a su pueblo fiel: los Estados Unidos.
Ya en 1916, el crítico literario Randolph Bourne escribió que "no existe una cultura típicamente estadounidense. Al parecer esa es nuestra condición, ser más bien una federación de culturas". Hollywood, las cadenas de radio y la TV estropearon la cultura, pero aún queda algo de vida en la visión de Bourne. El posmodernismo, desde este punto de vista, está ligando el gran arte a lo estridente, cualidad irrespetuosa que acompaña a la cultura popular norteamericana desde sus orígenes. Y, de hecho, la contribución fundamental del arte posmodernista es que borra la línea -o la frontera- que separa lo superior de lo inferior.
El posmodernismo es un arte de la erosión. Hagamos el máximo de inactividad, dicen, y entreguémoslo con gracia. Este es quizá su rompimiento definitivo con el modernismo, que estaba conformado, sin importar sus prácticas subversivas, por una serie de declaraciones de fe: el futuro del arte geométrico del suprematismo, el presente de Joyce, el pasado insuperable de Eliot. Lo que no queda claro es si el posmodernismo, que vive de materiales prestados, tiene los recursos para seguir renovándose. Un automóvil sin generador puede servirse de su batería sólo hasta cierto punto. El posmodernismo parece estar condenado a ser un entreacto. Pero el tiempo histórico es engañoso para valorarlo. Los entreactos pueden prolongarse y ¿quién está contando? .
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27.12.04
Robbe-Grillet y la posibilidad de transformación del relato
Una de las tantas ideas que comenta el escritor y cineasta Alain Robbe-Grillet en la entrevista que Ñ publicó el 11 de diciembre, resulta interesante y polémica al mismo tiempo.
"Yo evito hacer comparaciones [entre libros y guiones]. Porque para mi no hay relación, no creo que se pueda hacer un filme con una novela. Y cuando tengo un relato en la cabeza, sé inmediátamente si va a ser un filme o una novela. Si tengo imágenes será un filme. Si tengo una estructura de lenguaje va a ser una novela. Sin embargo, se pueden encontrar puntos comunes entre mis novelas y mis filmes. Pero no hay traducción de una al otro".
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Territorios: Cine, Literatura
26.12.04
Auster, un americano en París
Paul Auster decribe Paris en el texto "The Locked Room" que forma parte de La Trilogía de Nueva York. Un canapé ideal para comenzar a dispersarse.
«Things felt oddly bigger to me in Paris. The sky was more present than in New York, its whims more fragile. I found myself drawn to it, and for the first day or two I watched it constantly - sitting in my hotel room an studying the clouds, waiting for something to happen. These were northern clouds, the dream clouds that are always changing, massing up into huge grey mountains, discharging brief showers, dissipating, gathering again, rolling across the sun, refracting the light in ways that always seem different. The Paris sky has its own laws, and they function independently of the city below. If the buildings appear solid, anchored in the earth, indestructible, the sky is vast and amorphos, subject to constant trumoil ...»
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Clarín, sus ojos, sus manos
"Tiene la cara de pordiosero; mendiga con la mirada. Sus ojos, de color de avellana, inquietos, medrosos, siguen los movimientos de aquel de quien esperan algo como los ojos del mono sabio a quien arrojan golosinas, y que, devorando unas, espera y codicia otras. No repugna aquel rostro, aunque revela miseria moral, escaso aliño, ninguna pulcritud, porque expresa todo esto, y más, de un modo clásico, con rasgos y dibujo del más puro realismo artístico: es nuestro Zalamero, que así se llama, un pobre de Velázquez. Parece un modelo hecho a propósito por la Naturaleza para representar el mendigo de oficio, curtido por el sol de los holgazanes en los pórticos de las iglesias, en las lindes de los caminos. Su miseria es campesina; no habla de hambre ni de falta de luz y de aire, sino de mal alimento y de grandes intemperies; no está pálido, sino aterrado; no enseña perfiles de hueso, sino pliegues de carne blanda, fofa. Así como sus ojos se mueven implorando limosna y acechando la presa, su boca rumia sin cesar, con un movimiento de los labios que parece disimular la ausencia de los dientes. Y con todo, sí tiene dientes, negros, pero fuertes. Los esconde como quien oculta sus armas. Es un carnívoro vergonzante. Cuando se queda solo o está entre gente de quien nada puede esperar, aquella impaciencia de sus gestos se trueca en una expresión de melancolía humilde, sin dignidad picaresca, sin dejar de ser triste; no hay en aquella expresión honradez, pero sí algo que merece perdón, no por lo bajo y villano, sino por lo doloroso".
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Territorios: Literatura, Periodismo, Sociedad
El asqueroso placer de leer a Cioran
Emile Cioran, el rumano que se decidió francés, nos deleita y nos repele con cualquiera de sus párrafos. Que en paz descanse. El siguiente es un fragmento de Brevario de la podredumbre.
"Los sabios antiguos, que se daban la muerte como prueba de su madurez, habían creado una disciplina del suicidio que los modernos han desaprendido. Volcados a una agonía sin genio, no somos ni autores de nuestras postrimerías, ni árbitros de nuestros adioses: el final no es nuestro final: la excelencia de una iniciativa única - por la que rescataríamos una vida insípida y sin talento- nos falta, como nos falta el cinismo sublime, el fasto antiguo del arte de perecer. Rutinarios de la desesperación, cadáveres que se aceptan, todos nos sobrevivimos y no morimos más que para cumplir una formalidad inútil. Es como si nuestra vida no se atarease más que en aplazar el momento en que podríamos librarnos de ella."
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Territorios: Filosofía, Literatura
Zelig vs. Habermas
En la película se relata que el personaje ha desarrollado esa habilidad con el objetivo de "caer bien a los demás". Por lo tanto, podemos comenzar afirmando que el problema de Zelig es que en sus relaciones interpersonales no se puede dar la situación ideal de diálogo, en los términos en los que la plantea Habermas. En general, cuando uno piensa que no se da el diálogo, se remite a situaciones en las que los interlocutores no intentan intercambiar argumentos para lograr el entendimiento mutuo y llegar a un plan de acción juntos, sino que cada uno busca establecer su posición y, llegado el caso, convencer al resto de ella. Pero hay otras situaciones en las que tampoco se logra el diálogo. Es, por ejemplo, la situación de Zelig, quien no pretende buscar el entendimiento mutuo, y menos intenta convencer a otros de sus ideas, sino que trata, por todos los medios posibles (e imposibles) agradar a sus interlocutores. De esta manera, no se puede practicar, en dichas situaciones, la "negociación de definiciones", dado que una de las partes, Zelig, se someterá indefectiblemente a las posiciones y razones de las otras.
En segundo lugar podemos observar de qué manera desarrolla Zelig los otros tres tipos de acciones señaladas por Habermas. La acción teleológica de Zelig queda caracterizada por su decisión de actuar para agradar. Luego, cuando ya ha adquirido sus capacidades camaleónicas, sus acciones estratégicas estarán definidas (y no sólo intervenidas) por las decisiones de otros agentes. Zelig no aportará más objetivos, expectativas, o alternativas de acción, a los que ya presenten los otros para ellos mismos, y para su relación con Zelig.
En cuanto a la acción regulada por normas, diremos que el protagonista basará su acción en las normas que se expresen, que ya existan, en el grupo social inmediato a donde se encuentre. El no transgredirá, evaluará, o participará del acuerdo de esas normas, sino que se someterá inconscientemente a ellas.
Por último, dado lo que hemos ido diciendo, podemos darnos cuenta con facilidad que todas las conductas de Zelig constituyen acciones dramatúrgicas: piensa a la sociedad como un público del que debe, a toda costa, conseguir el aplauso.
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22.12.04
Uno de los 44
Del Bloque de los 44, la última trinchera radical en el auge peronista, se escupieron algunas frases que vale la pena recordar. Sin ánimo de discusiones políticas, damos espacio a la voz de Ernesto Sammartino, diputado radical y anti-peronista.
"Algunos diputados que se sientan en los escaños de la mayoría conocen, como Panurgo, las cuarenta formas del hurto [...] Yo no dije robo, sino hurto y hurta quien se apodera de la voluntad de sus conciudadanos por medio de engaños y sofismas".
"El aluvión zoológico del 24 de febrero parece haber arrojado a algún diputado a su banca, para que desde ella maúlle a los astros por una dieta de 2.500 pesos. Que siga maullando, que a mí no me molesta..."
"No hemos venido aquí a ensayar reverencias frente al látigo ni a bailar lanceros. Esta no es una boíte de moda, ni un club social. Esta es la Cámara libre de un pueblo libre y un presidente de la República no puede hablar como el jefe de una tribu al compás de tambores de guerra, para despertar el odio o la adhesión de las turbas ululantes. ¿Hemos planteado acaso alguna cuestión cuando el presidente dijo, el 23 de junio último, que éste era un pueblo en el que había diez millones de vagos, o cuando expresó que es un pueblo de acomodaticios?".
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Territorios: Política
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