tag:blogger.com,1999:blog-9791998.post-64241844047301617662007-07-10T10:20:00.000-03:002007-07-11T21:27:10.724-03:00Un enemigo del pueblo, según Renán<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_d0_m7NBrqQw/RpTHHGvqs8I/AAAAAAAAAEQ/4aEBFDxKuow/s1600-h/enemigodelpuerto.jpg"><img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp0.blogger.com/_d0_m7NBrqQw/RpTHHGvqs8I/AAAAAAAAAEQ/4aEBFDxKuow/s320/enemigodelpuerto.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5085908804091687874" border="0" /></a>Aún ante quienes dudan de la capacidad de los artilugios, de <a href="http://www.etcmagazineweb.com/index.php?option=com_content&task=view&amp;id=1720&Itemid=73">la puesta de Renán</a>, de cargar un planteo subyacente, y los acusen de estar fuera del registro de la adaptación y de ser vano virtuosismo, yo sostengo que son las más visibles claves para comprender alguno de los sentidos propuestos en la versión de <a href="http://www.teatrosanmartin.com.ar/htm07/obras/enemigo0.html">Un enemigo del pueblo</a> que el director argentino presenta en Buenos Aires. Luego del climax, el escenario de la Sala Martín Coronado se abre al medio y permite que emerja la escenografía del próximo acto: de la puesta del puerto a la puesta del interior de la casa. El hogar, que al comienzo de la obra había acogido al brindis y las reflexiones privadas, interrumpe la cosa pública, la discusión entre el pueblo y su enemigo; y, tal vez como reacción natural, al final, lo público muestra su presencia amenazante en lo privado. Las paredes de la casa se desvanecen y del otro lado está el pueblo, observando a la familia que se abraza en el centro de las tablas.<br /><span id="fullpost"><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_d0_m7NBrqQw/RpTHYWvqs9I/AAAAAAAAAEY/yM0wO_RHTnc/s1600-h/enemigoencasa.jpg"><img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_d0_m7NBrqQw/RpTHYWvqs9I/AAAAAAAAAEY/yM0wO_RHTnc/s200/enemigoencasa.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5085909100444431314" border="0" /></a><br />Mucho se ha dicho sobre Un enemigo del pueblo, y rescato alguna que otro párrafo. <a href="http://www.perfil.com/contenidos/2007/04/22/noticia_0007.html">Pepe Eliaschev comentó</a>: "Lo necio tiene prestigio. Y no es un invento argentino, como pude ratificar esta semana tras el estreno de la nueva versión de Enemigo del pueblo, la obra del noruego Henryk Ibsen resignificada por la inteligente puesta de Sergio Renán. En ella, dos hermanos chocan con estentórea beligerancia bíblica. ¿Es acaso el siniestro intendente del pueblo, Pedro Stock-mann, un sanguinario Caín y el afable médico de familias Tomás Stockmann un apacible Abel? Ese Pedro, que compone con dureza soberbia y entrañable Alberto Segado, impone un camino crítico truculento: el pueblo que gobierna será engañado y seguirá ignorando que yace junto a las aguas venenosas de una playa contaminada. Generoso y puro, de una pureza exasperante, Tomás, compuesto por Luis Brandoni con una contundente, densa y admirable autoridad escénica, ha sido pensado por Ibsen como un casi necio: será todo o nada, no concebirá ninguna salida que signifique aliviar el choque de los planetas."<br /><br />Para <a href="http://www.imaginacionatrapada.com.ar/Teatro/un-enemigo-del-pueblo.htm">Lix</a>, "el momento en que reconocemos quién es el enemigo del pueblo para la gente de ese pequeño lugar, y que no es aquel que nosotros pensábamos, es un momento en que el Dr. Stockmann está parado frente a nosotros, y quienes lo acusan son confundidos con nosotros, somos una misma masa de gente a quien le dirige la palabra. Este fragmento de composición espacial es esencial en la puesta de Renán, ya que nos sitúa directamente en el interior de la pieza."<br /><br />Dice <a href="http://www.revistacriterio.com.ar/art_cuerpo.php?numero_id=147&amp;articulo_id=2881">Guillermina Constantini</a>: "Sergio Renán, director y adaptador, conservó la estructura original de la obra en cinco actos con sus tres cambios de escena, pero recortó y retocó parlamentos para acortar, dinamizar y cotidianizar el texto. En función de esta impronta, trasladó la acción a una época imprecisa entre la década del cuarenta y el cincuenta, y modificó el ámbito en que se desarrolla el ya célebre y crucial cuarto acto: la Asamblea convocada por el Dr. Stockmann para informar a sus conciudadanos pasa a desarrollarse ya no en un ámbito privado sino en el puerto y en una noche brumosa. La resolución escenográfica de este acto potencia la fuerza que ya de por sí tiene el enfrentamiento entre el doctor, el alcalde y la multitud presente y que esta versión ha sabido respetar."</span>JM Bouthemynoreply@blogger.com